Los MiniDrivers siempre son una fuente de humor en la cuál intentamos sacar la mayor de las sonrisas con unos pequeños personajes siempre dispuestos a ofrecer la cara más amable del mundo del motor, pero hay ocasiones en las que la dura realidad se cruza en nuestro camino y aquello que más amamos se acaba convirtiendo en una pesadilla de la cuál no queremos otra cosa que despertar y desear que nunca haya sucedido.

El 5 de Octubre de 2014 fue uno de esos días que ojalá nunca hubiesen sucedido, una carrera en la que no importó la victoria de Lewis Hamilton, en la cuál no importó el campeonato de pilotos ni de constructores… Fue una carrera que nadie hubiese querido que acabara como lo hizo.

Una grúa sacaba el monoplaza de Adrian Sutil tras realizar el piloto alemán una salida de pista debido al aquaplanning, con tan mala suerte que Jules Bianchi sufriría el mismo problema pero con peor resultado, y es que el piloto de Marussia acabaría debajo de dicha grúa causándole graves daños cerebrales que le dejarían en coma. Los pronósticos eran los peores posibles, pero el piloto francés lucharía por la mayor victoria de todas, la victoria por la vida.

Cuanto más tiempo pasaba, menos esperanzas teníamos de esperar que Jules pudiese despertar de ese maldito coma y pudiese seguir adelante con una vida, que día a día, cada vez sería peor debido a las secuelas, pero nos aferrábamos a esa pequeña posibilidad, a esa minúscula luz que muchas veces nos dan esos “superhéroes” también llamados pilotos de Fórmula 1, que destrozan cualquier estadística y demuestran que su físico va más allá y que que los milagros a veces ocurren… Pero la suerte no nos acompañaría en esta ocasión.

El 18 de Julio de 2015 la familia Bianchi informaría mediante la cuenta de Twitter personal de Jules que la lucha llegaba a su fin. Jules Bianchi descansaría en paz y el sufrimiento del piloto y de la familia llegaría a su punto final.

El palmarés del piloto francés era impresionante y la trayectoria que mostraba era digna de convertirse en campeón del mundo, logrando algo histórico en 2014, como sería puntuar con el peor coche de la parrilla en el circuito más exigente del campeonato, y la Scuderia Ferrari tenía claro que ese piloto sería el que les llevaría a la gloria, pero por desgracia no ha sido así.

– MiniDrivers – Tribute to Jules Bianchi –

Como bien me comentaba una buena amiga, puede que en el mundo del motor todos tengamos nuestros más y nuestros menos, que apoyemos a un piloto o un equipo diferente, pero en duros momentos como este, no existen las diferencias y todos miramos en la misma dirección. Desde aquí damos el pésame a la familia Bianchi y aunque Jules ya no esté con nosotros, sigue corriendo en nuestros corazones, y siempre quedará en nuestra retina ese histórico 9º puesto en el Gran Premio de Mónaco, y las imágenes del piloto vestido con los colores de Ferrari en aquellos test permanecerán en nuestra memoria como un recuerdo que ojalá algún día se hubiese cumplido.

Descansa en paz Jules.

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