¡Buenas MiniLectores!

Termina el campeonato del mundo de Fórmula 1, y lo hizo con un guión que pocos se esperaban, no por el resultado del campeonato de pilotos, sino por las posiciones de Fernando Alonso y Mark Webber. El telón de la Fórmula 1 echa el cierre en una temporada con muchos cambios de liderato, y al final el premio gordo se lo ha llevado el piloto que más poles ha logrado, y además, el más joven de la historia de la Fórmula 1. ¡Arrancamos el resumen del GP de Abu Dhabi!

El inicio de carrera era perfecto para el piloto español Fernando Alonso que se colocó en cuarta posición después de perder su plaza con Jenson Button. En Ferrari esa posición se sabía que se perdería, pero hubo algo que no tenían en el guión: en la chicane de final de primer sector Michael Schumacher realiza un trompo y sufre un grave accidente con Liuzzi que literalmente, se le subió encima. Salió el safety-car y provocó cambios de planes en muchas escuderías. Pilotos como Rosberg, Petrov, Alguersuari, etc. realizaron su pitstop antes de tiempo probando una estrategia diferente. Por delante las cosas no cambiaban pero Mark Webber, que estaba colocado en 5ª posición acercándose a Fernando Alonso y a la vez siendo presionado por Felipe Massa, tiene un leve toque contra las protecciones del trazado y saltan las alarmas en Red Bull, pero a alguien se le encendió la bombilla. Cuando Mark Webber dijo que notaba raro el neumático trasero derecho, el equipo le dijo que entrara a hacer su parada, y de esa forma lanzaba la caña para ver si pescaban el mundial llevándose el plato gordo… a Fernando Alonso. La estrategia fue perfecta ya que pocas vueltas después, Fernando entró a boxes para realizar su pitstop al ver que el australiano era más rápido y podía adelantarle.

El pez mordió el anzuelo, pero no fue para la presa correcta. Puede que Fernando protegiera su posición con Webber, pero dejó al aire la posición con Sebastian Vettel ya que tenía por delante de él a dos pilotos que ya habían realizado su parada y con los que perderia tiempo: Vitaly Petrov y Nico Rosberg.

Por delante las cosas no cambiaron, Sebastian Vettel se marchaba rápidamente engranando séptima hacia una nueva victoria, la que le daría el mundial, pero Lewis Hamilton no se lo iba a dejar fácil, se fue acercando poco a poco, pero la degradación de los neumáticos pudieron con ellos y entraron a hacer sus paradas en boxes. Jenson Button se colocaba lider provisional de la carrera, pero eso no era suficiente para que Fernando, que se encontraba en la 11ª posición peleándose con Petrov, le convirtiera en campeón del mundo. Las vueltas fueron pasando y el asturiano no adelantaba al ruso de Renault que tenía mejor velocidad punta. En Ferrari se dieron cuenta de la trampa, cierto era que Red Bull no usaría órdenes de equipo, pero utilizaron una táctica para jugar con ellos, hacer que Mark Webber se llevara  a Fernando a su terreno y que perdiera posiciones.

Las vueltas fueron pasando y nada iba cambiando en la clasificación, las estrellas aparecieron sobre el circuito de Abu Dhabi, y el casco de Vettel brillaba cada vez más, pero la mirada del alemán hacía que cualquier punto luminoso del circuito quedara a oscuras.

Vuelta 50 y Fernando no consigue adelantar a Petrov. Robert Kubica había hecho su parada en boxes y salió por delante del asturiano, el mundial estaba casi perdido, solo un milagro le podía dar el tricampeonato. Vuelta 51, la victoria de Vettel estaba cada vez más cerca. Vuelta 52, Fernando se ponía nervioso al no poder adelantar al ruso. Vuelta 53, Vettel empieza a bajar revoluciones, la ventaja con Hamilton es de 10 segundos y no tenía motivos para seguir exprimiendo el motor. Vuelta 54, Fernando intenta por todos los medios adelantar al ruso, pero el mundial está perdido. Vuelta 55… bandera a cuadros. Vettel gana el Gran Premio de Abu Dhabi, en Red Bull no celebran aún el mundial hasta que Fernando pase la línea de meta… pasan los segundos, y sí, Fernando la cruza en 7ª posición: Sebastian Vettel se corona como el nuevo campeón de la Fórmula 1.

El muro de Red Bull era una fiesta, el Team Radio se oía y se escuchaban felicitaciones por todos lados. Vettel no se lo creía… campeón del mundo… su casco se inundó de lágrimas y solo podía darle las gracias al equipo. Llega al parque cerrado y mientras se quita el casco se puede ver un curioso detalle: lleva puesto el sotocasco con el que logró su primera victoria: Monza 2008 con Toro Rosso, a partir de ahora, su mayor amuleto de la suerte.

En Ferrari todo eran caras largas y tristeza, habían perdido el mundial, pero no se había acabado el mundo. Lo ocurrido en el día de hoy les ha enseñado una gran lección: deben esforzarse más para batir a los Red Bull en 2011, y saben cual es la clave: la perspicacia y no perder nunca la esperanza. Fernando Alonso está orgulloso del resultado a pesar de no haber ganado el mundial: haber recortado más de 40 puntos a falta de 6 carreras no lo consiguen muchos pilotos y sabe que el año que viene, puede luchar por el premio gordo de nuevo.

Cerramos por fin el telón de un año que queda para el recuerdo, 60 años de Fórmula 1, y éste ha podido ser el más apasionante de la historia: 4 pilotos han luchado hasta la última carrera, todos con posibilidades de ser campeón, pero al final, solo puede ser 1, y ha sido Sebastian Vettel con su Red Bull que se han llevado los 2 premios a su casa: el campeonato de pilotos y el campeonato de constructores.

Y desde aquí nos despedimos hasta el próximo capítulo. El mundial se acaba, pero a la serie aún le falta un poco más para finalizar. ¿Qué será lo que nos depara el futuro? Tan solo tened paciencia y sobretodo… ¡sed mini-buenos!

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